BrasaParrilla y rotisería2023
Brasa: una marca que aguanta cuatro locales y una cola de viernes
Rebranding completo, packaging, sistema de menús actualizable y web de pedidos para cuatro locales de Córdoba que venían creciendo por Instagram.
- Diseño
- Desarrollo
- 12 semanas
Caso brasa
El desafío
Cuatro locales con cuatro identidades distintas, menús impresos que quedaban viejos al mes de imprimirse y un Instagram como único canal de pedidos. Los precios cambiaban y el local de Nueva Córdoba seguía vendiendo al valor anterior.
- Cliente
- Brasa
- Rubro
- Parrilla y rotisería
- Año y duración
- 2023 · 12 semanas
- Disciplinas
- Diseño y Desarrollo
Cómo lo hicimos
El punto de partida
Brasa creció rápido y sin manual. El primer local tenía un logo hecho en el celular; el segundo, una versión distinta; el tercero, un cartel con otra tipografía. Los menús se imprimían cada vez que cambiaba un precio, y con la inflación eso significaba imprimir cada tres o cuatro semanas y tirar el resto.
El canal de pedidos era Instagram: mensajes directos, capturas de la carta, precios desactualizados y un cuaderno donde se anotaban los pedidos para retirar.
Qué construimos
Una marca que se entiende desde lejos y de cerca. Un logotipo con presencia para la fachada y un monograma que funciona en un sticker de 3 cm. La paleta —fuego, carbón, papel— se eligió pensando en el packaging, no en la pantalla: la marca vive en cajas, bolsas y pizarras.
Un sistema, cuatro locales. El packaging no es una pieza suelta: son cajas, bolsas, etiquetas y sellos que salen de la misma retícula. La carta impresa, la pizarra y el menú digital comparten jerarquía y tipografía, así que el cliente reconoce lo mismo en los cuatro lugares.
Precios en un solo lugar. El menú digital por QR se actualiza desde un panel. Los precios, la disponibilidad y los horarios de cada local se cargan una vez y se ven en todos lados. Cinco minutos, sin imprenta, sin carteles escritos a mano.
La web de pedidos para retirar fue la pieza que cambió los números: no hay envío, no hay cadete, el pedido se arma mientras el cliente viene en camino. El 41% de crecimiento en pedidos para retirar vino de ahí, no de la marca —aunque sin la marca no se hubiera sostenido.
Cómo se usa hoy
El equipo actualiza la pizarra y el QR desde un celular antes de abrir. El sistema avisa por WhatsApp cuando el pedido está listo. Los locales nuevos —el quinto abrió en junio— arrancan con el manual en la mano y no hay que inventar nada.
El ticket promedio subió 22% desde que el menú digital sugiere guarnición y bebida según el plato principal. La sugerencia correcta en el momento correcto, sin descuentos.
Qué sigue
El siguiente paso es la app propia con programa de fidelidad: sellos digitales por compra y un plato de regalo cada diez. Y la marca de la línea congelada, que necesita un sistema de packaging distinto para supermercado.
Resultados
Qué cambió después del lanzamiento.
Medido con las herramientas que el cliente ya usaba. Los períodos de comparación están aclarados en cada métrica: no mezclamos un mes bueno con un año promedio.
Sobre el promedio de los 3 meses previos al lanzamiento.
El menú digital con sugerencias de guarnición hizo el trabajo.
Un cambio de precio se publica en los cuatro en 5 minutos.
Sin imprenta, sin carteles escritos a mano.
Galería
El trabajo, pieza por pieza.
Testimonio del cliente
“Nos dimos cuenta de que teníamos cuatro marcas distintas cuando un cliente nos preguntó si el local de Cerro era franquicia nuestra. Ahora es una sola.”